Competir en la transformación

Ioanis Katakis - Director de l’Escola Tècnica Superior d’Enginyeria Química URV

La industria química de Tarragona se enfrenta hoy a un reto que no es incremental. La presión sobre la competitividad -energía, regulación, mercados- requiere una transformación profunda de cómo se diseñan y operan los sistemas industriales en este sector.

En este contexto, el diferencial no está únicamente en la tecnología o en el acceso a las materias primas. Está en la capacidad de entender y de gestionar sistemas complejos: integrar procesos y energía, optimizar operaciones en tiempo real y tomar decisiones bajo incertidumbre.

Esta transformación exige un perfil distinto. No solo especialistas, sino ingenieros e ingenieras capaces de combinar fundamentos con datos, modelos con operación, y conocimiento con decisión. Profesionales que no solo sepan cómo funciona un proceso, sino cómo mejorarlo en condiciones reales y cuestionar las soluciones habituales para encontrar nuevas vías. Aquí es donde la Ingeniería adquiere un papel central.

La Escola Tècnica Superior d'Enginyeria Química (ETSEQ) de la Universitat Rovira i Virgili lleva años formando este tipo de perfiles desde Tarragona, en estrecha conexión con uno de los principales polos industriales del sur de Europa, el complejo petroquímico de la zona donde desarrollamos nuestra actividad académica. Su modelo educativo, basado en el aprendizaje activo y en la integración entre concepción, diseño, implementación y operación, sitúa al estudiantado ante problemas reales desde el inicio de su formación.

Esta aproximación se refuerza con una colaboración sostenida con la industria química, que permite que la formación no sea solo académica, sino directamente vinculada a la realidad productiva del territorio. Prácticas en las empresas, proyectos aplicados y programas de formación en la empresa configuran un entorno en el que el talento se desarrolla en contacto con los retos actuales.

Pero la competitividad no se construye únicamente desde la formación. La actividad investigadora de los departamentos de Ingeniería Química e Ingeniería Mecánica de la propia Universidad Rovira i Virgili, vinculados a la ETSEQ, está reconocida internacionalmente en ámbitos como la modelización y optimización de procesos, el análisis de los sistemas complejos y el desarrollo de procesos y productos, y de este modo contribuye directamente a esta transformación aportando conocimiento y soluciones a problemas reales de nuestra sociedad.

En un entorno donde la complejidad aumenta y las decisiones son cada vez más críticas, la ventaja competitiva se construye formando profesionales capaces de liderar, integrar conocimiento y convertir la tecnología en soluciones reales.

Es en estas personas -preparadas para entender, decidir e innovar- donde reside la verdadera capacidad de transformación del sector químico.