El Gobierno de España, la Generalitat de Catalunya y consorcios empresariales tan relevantes como Telefónica, ACS, MasOrange, Nvidia, Submer, Multiverse Computing y la Sociedad Española para la Transformación Tecnológica (SETT) -conocida como la SEPI digital- han elegido Móra la Nova como candidata para albergar una de las gigafactorías europeas de Inteligencia Artificial, con una inversión público-privada en torno a los 5.000 millones de euros. La apuesta por Tarragona no ha pasado desapercibida y vuelve a poner de manifiesto el atractivo del territorio para algunas de las operaciones estratégicas más relevantes de la última década en Cataluña.
Aunque todavía se trata de una convocatoria abierta y la decisión está en el aire, la selección de Móra la Nova viene a subrayar algunas fortalezas de las comarcas de Tarragona que en ocasiones no se valoran suficientemente por falta de perspectiva global. La localidad de la Ribera d'Ebre reúne todas las condiciones necesarias, tanto en disponibilidad de terreno como en la potencia eléctrica necesaria.
En la zona donde se pretende ubicar una de las cinco nuevas gigafactorías que impulsa la Comisión Europea ya existe un Área Digital del Govern para impulsar la innovación tecnológica. La cercanía con el Barcelona Supercomputing Center (BSC), así como con la red catalana de universidades, el Parc de l'Alba (donde está ubicado el Sincrotrón), la Barcelona Cable Landing Station (con acceso al cable submarino en Sant Adrià del Besòs) o el Centro Nacional de Análisis Genómica también juegan a favor.
Jesús Álvarez (ERC), alcalde de Móra, quien reitera la importancia de este proyecto para toda la comarca como alternativa al futuro cierre de las centrales nucleares de Ascó y Vandellòs, pone el acento en la trayectoria de muchos años de trabajo como laboratorio de innovación digital y 5G rural: "Es un reconocimiento al trabajo realizado en CoEbreLab desde hace más de seis años para ser referentes en nuevas tecnologías; tenemos suelo disponible, tradición energética y, sobre todo, una situación estratégica".
LOTTE avanza en Mont-roig
La excelente ubicación a la que hace referencia el alcalde de Móra la Nova también ha resultado un vector clave en otro de los grandes proyectos industriales, en este caso mucho más maduro, que se está desarrollando en Mont-roig del Camp. La multinacional surcoreana LOTTE Energy Materials ya ha iniciado los trabajos en los terrenos del polígono industrial de Els Comellarets, después de que el pasado mes de junio se aprobarán definitivamente los proyectos de urbanización y reparcelación en una superficie de 44 hectáreas, de las que en una primera fase se ocuparán 28.
LOTTE construye una planta con la última tecnología de producción de láminas de cobre (elecfoil) que se utilizan en una gran variedad de dispositivos electrónicos y son esenciales, por ejemplo, para las baterías de los vehículos eléctricos. La inversión inicial asciende a 400 millones de euros y supondrá la creación de 200 puestos de trabajo, aunque estas cifras podrían llegar a triplicarse a medio plazo en función de las necesidades del mercado.
El poder de atracción de Tarragona para las grandes corporaciones industriales se extiende prácticamente a toda la provincia. En Tortosa, la multinacional austriaca del sector de la madera Kronospan está ampliando su capacidad de fabricación con una nueva planta -la primera funcionaba desde 2021 con una plantilla de unas 200 personas- presupuestada en 150 millones de euros. Recientemente Kronospan ha anunciado que invertirá otros 30 millones en la instalación de un parque eólico en el polígono Catalunya Sud, uno de los primeros proyectos con esta tipología en España, que generará 20 megavatios de energía 100% renovable gracias a tres nuevos aerogeneradores.
Los grandes electrolizadores
La generación de energía verde, una de las grandes asignaturas pendientes de Cataluña -que ha quedado rezagada respecto a otras regiones-, también se ha fijado en Tarragona y en el peso específico de su industria petroquímica. En Ascó, la empresa madrileña Alkeymia promueve el proyecto Sophya, que contempla un gran electrolizador de 160 Mw para producir hidrógeno verde y una planta anexa para sintetizar metanol a partir de ese hidrógeno. Se calcula una inversión de alrededor de 320 millones de euros que generará 210 empleos directos y 420 indirectos en su fase de construcción -con 60 puestos de trabajo directos y 180 indirectos en la fase de operación-.
Por su envergadura, también llama la atención Tarragona Hydrogen Network (T-HYNET), liderado por Repsol en el área del polígono Norte, -aunque en el término municipal de Constantí-, donde la inversión también supera los 300 millones de euros, de los que el Estado aporta casi un tercio, para un electrolizador de 135 Mw que permitirá producir hidrógeno verde a partir de agua en sustitución del hidrógeno gris (gas natural) que hoy se emplea en sus procesos industriales. En conjunto, ambos proyectos destinados a producir hidrógeno descarbonizado (Sophya y T-HYNET) suman ya ayudas por valor de cerca de 162 millones de euros.
En ese mismo ámbito de las energías limpias destaca el proyecto de Ecoplanta de Repsol y Enerkem, presupuestado en unos 800 millones de euros, que la petrolera acogerá en El Morell para crear sinergias dentro de su complejo industrial: se trata de la primera instalación en España y la mayor de Europa capaz de transformar residuos sólidos urbanos no reciclables en metanol, materia prima para plásticos y biocombustibles.
500 millones en el aire
Hablar de inversiones industriales en Tarragona requiere la mención a las constantes mejoras que realiza el sector químico para optimizar sus plantas de producción y negocios asociados. Entre los proyectos más llamativos está el BBRT (BASF Battery Recycling Tarragona), una planta de reciclaje de baterías de vehículos eléctricos que emplearía a 200 personas de forma directa en La Canonja, con una inversión que podría ascender a 500 millones de euros. Por el momento, la multinacional alemana ha echado el freno porque entiende que todavía no se dan las condiciones óptimas de mercado, y reveló una prórroga de la Comisión Europea para mantener una subvención ya concedida de 100 millones de euros con cargo al Fondo de Innovación de la Unión Europea.
Otro de los anuncios destacados tiene como protagonista a Covestro, antigua división química de Bayer. Tras invertir 200 millones de euros e inaugurar hace dos años su nueva planta de cloro en Tarragona, primera del mundo con tecnología ODC -con una mejora energética significativa- la multinacional está inmersa en la mejora del proceso productivo de MDI, un compuesto químico necesario para fabricar la espuma rígida de poliuretano que se utiliza para aislar aparatos de refrigeración y edificios, entre otras aplicaciones. El presupuesto supera los 50 millones.
El 'efecto' Mont-roig
Además del impacto que supuso a nivel internacional la llegada a Europa de LOTTE Energy Materials, Mont-roig del Camp ha cobrado protagonismo este año por una noticia ligada al sector agroalimentario: Ametller Origen prepara la creación de un 'hub' de fruta y verdura en su término municipal, con un presupuesto estimado de 50 millones de euros y un centro operativo integrado por 500 trabajadores. Mont-roig se convertirá en la sede de I+D del grupo de distribución catalán. Se han reservado 100 hectáreas, la mitad de ellas invernaderos, así como un almacén logístico y pequeños laboratorios. La plantilla estará conformada por técnicos agrícolas, pero también por investigadores, nutricionistas y operarios de control biológico. Se prevé que la primera fase del proyecto -10 hectáreas de invernaderos listas para cultivar en 2027 y el almacén- dará comienzo el próximo año.
El letargo de IDIADA 2
Aunque la Generalitat insiste en que se trata de un proyecto "estratégico y capital", en palabras de la consellera Silvia Paneque, IDIADA 2 duerme en un extraño letargo desde hace años. Los municipios del Baix Penedès, -entre Banyeres y L'Arboc-, piden mayor celeridad, ya que consideran que se puede perder una oportunidad única. El nuevo centro de investigación y desarrollo del vehículo autónomo y conectado les permitiría posicionarse a escala global en el campo de la movilidad, pero hasta la fecha sólo hay buenas intenciones desde que su plan de desarrollo fuera preseleccionado entre las 27 propuestas estratégicas -al igual que el 'Valle del Hidrógeno de Cataluña'- que la Generalitat planteó en Madrid como candidatas preferenciales a los fondos europeos Next Generation. El Govern valora este enorme reto tecnológico en casi 1.250 millones de euros.

Epicentro de la logística a gran escala
El auge de las grandes naves logísticas, conocidas en el sector como big boxes, sitúa a Tarragona en el radar de los gigantes del sector. Los operadores valoran el tamaño de las superficies -la media supera los 25.000 metros cuadrados-, que ya escasean en la primera corona de Barcelona, la calidad de las instalaciones y las comunicaciones, y sobre todo los precios, mucho más competitivos que en el área metropolitana de Barcelona. Los polígonos de La Bisbal del Penedès, Constantí y Valls concentran más del 50% de la oferta de este tipo de emplazamientos, con proyectos de entre 50.000 y 70.000 metros cuadrados, según el último informe del Clúster Logístico de Cataluña. De entre todas las iniciativas en marcha destacan las 92 hectáreas de la Zona de Actividades Logísticas (ZAL) del Port de Tarragona, con casi 75 millones de inversión, integrada en un programa más ambicioso bautizado como 'Calípolis Next Generation' que lideran el Port de Tarragona, Repsol, el Ayuntamiento de Vila-seca y Aitasa. En total, casi 350 millones de euros para una iniciativa que aglutina una docena de proyectos de desarrollo, -algunos ya planificados y otros en trámite de ejecución-, con la idea de transformar por completo el área de La Pineda más cercana a la bocana del puerto industrial.
